sábado 25 de noviembre de 2006

Episodio segundo


DONDE PROSIGUE LO NARRADO EN EL EPISODIO ANTERIOR, CON LUJO DE DETALLES, DERROCHE DE ESTILO Y REALISMO INSUPERABLE, JUNTO A LA APARICIÓN DE NUMEROSAS AUTORIDADES, UNA NIÑA ACORRALADA Y Y UN CONCEJAL AMIGO DE SUS AMIGOS.


Me dirigí pues, hijo de mi siglo y padre de mis desgracias, a un tugurio, tan cercano de mis pasos como lejos del buen gusto. Falsas promesas de neón, anunciaban buena comida a mejor precio. Sólo la escasez de posibles que arrastra un sabio que – al igual que Diógenes el cínico-, prefiere el hierro de las lentejas a la suavidad de los postres cortesanos, me obligaba a traspasar, sine Virgilio amicitia, las puertas de este novísimo infierno dantesco, con nombre de pariente escocés de pato de tebeo (1).

Había, sin embargo, un notable alboroto en las puertas del local, que impedía el acceso al interior. Cuando pude acercarme para colegir lo que ocurría, mi alma se alborozó, mis sentidos se rejuvenecieron al unísono, todo mi ser era copado por el gozo (aquí he de resaltar al lector que siempre me he tenido por persona de orden, amante de la correción y de los correcionales, que tanto bien harían a la juventud levantisca de nuestros días) y es que, merced a las facultades aprendidas de las enseñanzas de Beremiz el Calculador (2), divisé, a bote pronto, la embriagadora y uniformada presencia de setecientos cincuenta y seis policías municipales (3), radiantes y nuevecitos –como soldaditos de plomo recién sacados de su estuche-, rodeando a quien debía de ser un peligrosísimo sujeto, verdadero public enemy. Jubiloso e inspirado, reclamé la atención de los que estaban más cerca de mí, y así les hablé:

- Azules pretorianos, ¿qué amenaza os reúne en tan ingente número? ¿Acaso habéis cercado a un infame criminal, devorador de viudas y atracador de bancos de sangre, o quizás ha resucitado el espíritu de Luis Candelas? ¿Podrá ser, invocado por los maleantes de la ciudad, el fantasma del bandolero de Zamarrilla? ¡Cesad un instante en vuestro sacrosanto cometido, e informar a un honrado ciudadano, que cortésmente os lo pide!

Al fin, uno de ellos se dignó responderme. De mal talante y peor talento, me dijo:

- Nada de eso, jefe; estamos poniendo una multa a una niña que iba sin el casco reglamentario para circular en moto, poniendo en peligro su integridad.
- ¡Válame Dios! –argüí sin remedio-, ¿Desde cuándo en Málaga, la tierra de las mujeres bonitas y los hombres valientes, se despliega mesnada tan impresionante para acción tan baja y soez? ¿Por qué queréis ocultar la inocente belleza de una niña bajo un casco inmundo? ¡Malditos talibanes....! Y tanto número de tropa –concluí -, ¿Es qué teméis que os lance su pintalabios, o acaso que llame a sus amiguitas...?
- Es que estamos de prácticas – se excusó otro que me escuchaba -, y así aprendemos.
- Lo único que vais a aprender así es a imponer la tiranía de los muchos, en vez del prestigio de los pocos. Como nos decía Aristóteles...
- ¡Basta! – interrumpió un tercero, cansado de oír verdades -, ¡Déjanos en paz con tus filosofías de loco! Entra a papear de una puta vez o te llevamos al cuartelillo...

Gentleman offended, iba a responderle, mas en esto una mano asió mi hombro con fuerza. Escuché a mis espaldas “No se preocupe agente, es amigo mío”, y cuando me di la vuelta, pude reconocer a Efraín Casaparte, concejal del Consistorio, abogado revoltoso y, sobre todo, amigo entrañable y principal.

- ¿Has visto a esos bravucones, Efraín, ensañarse con niñas, razonando que es para enseñarse con hombres...? ¡Menudo atajo de canallas...!

Efraín me sosegó, proponiéndome que continuásemos nuestro tete â tete en un lugar más indicado, donde él, sordo a mis ruegos y quejas, iba a invitarme.

(1) Se refiere el Dr. P. Dante al Mc Donalds, concretamente al situado en la Plaza de la Marina. Su conocido y reputado sentir patriótico, le impulsa a referirse a estos colonialismos culturales con el sarcasmo y el distanciamiento obligados. (Nota del T.).

(2) Vid. El hombre que calculaba, de Malba Tahan, trad. de Basilio Losada. Editorial Aedo, Barcelona, 1984. (Nota del T.).

(3) No podemos asegurar como cierta la elevada cifra dada por nuestro autor en este párrafo, si bien es indiscutible su riguroso amor a la verdad. Probablemente, como aventura D. Antonio Mas Listo en su obra La cabalística en los escritos del Dr. P. Dante; una aproximación y tres análisis (Málaga, 1980), se trate de un trasunto del número de ángeles exterminadores que, según presunción del autor, han de dirigir el tráfico y los previsibles movimientos de masas en el Día del Juicio Final. (Nota del T.).

4 comentarios:

DR. Luchacos dijo...

El Dr. Luchacos no te teme, podría encajonar, que no encojonar, además de ventilar toda tu vida, podría encargarse de una mudanza y mudarse transmutandose en ti debido a su enorme flexibilidad y movilidad. Y a fe que me gustaría pedazo mamón, has logrado cautivarme con tus desventuras y con no poco fervor espero el nuevo engendro enjundioso, ese rayo y no rollo,ese haz directo e incisivo, esa colleja de cultura en nuestras caras,pero por detrás claro, te reconozco como mi maestro desde hoy y tendrás al Dr Luchacos a tu servicio, doy una de leches! Un sentido abrazo.

jota dijo...

Señor,

Creame vuesa merced cuando os digo que he quedado subyugado ante los efluvios barrocos de vuestra prosa. Que, por unos instantes, me parecio que el manco lepantino resucitaba para, con su mano unica, hacer un gran corte de manga a esta modernidad que, cual intrepido Faetonte, demasiado habia ascendido hacia la banalidad del omnipotente Hiperion. Sin duda Caliope, la de bella voz, ha dictado vuestras letras con el mismo canto que otrora inspirara al gran ciego en la soleada grecia.

Considere vuesa merced que,de este dia, ha ganado un lector, felicitaciones a vuecencia asi como al diego velazquez que lo ilustra.

cordialmente,

otro gongorino impenitente

anilibis dijo...

Sigo con regocijo las aventuras del pobre e ilustre caballero malagueño. Que, por cierto, no escuchaba a Violent Femmes por lo que veo... pero ni falta que le hacía, ni falta que le hacía.

Por cierto, ¿las ilustraciones, son tuyas? tu blog empieza a entrar dentro del concepto de "fantástico" y no lo digo por la temática.

Abrazos.

Gelbros J3 dijo...

DILIGENCIA

Sea notorio y désele la divulgación debida al siguiente mandato de superior orden:

Que debemos vincular y vinculamos permanentemente las páginas de este relato monumental en nuestro humilde blog cuervolandés, para que en su función de puertas de Avalon reporte gozo y deleite a todo aquel que viere y entendiere la oportunidad que tan convenientemente se le brinda.

Es justicia exigida a IV del X del MMVII AD.

Rubríquese y sanciónese ipso facto.

La gerencia.