domingo 19 de noviembre de 2006

Episodio primero

CONSUMA, CON DELEITE Y REGOCIJO, AQUESTAS RAZONES QUE MUESTRAN LA SOLEDAD DEL SABIO JUNTO A SUS FRUGALES TESOROS; DEMUESTRAN EL ACOSO A QUE SE VE SOMETIDA TAN ESCASA, ENVIDIADA Y DIGNA ESPECIE, POR POETASTROS AZOTACALLES Y PARLAEMBALDES, NECESITADOS DE ILUSTRE LUSTRE Y BARNIZ IMPOSTOR, SEGUIDO POR RARAS Y ACERTADAS ENTELEQUIAS DONDE PÓNENSE, A DISPOSICIÓN DEL LETOR, LA ELEVADA GENEROSIDAD E INEFABLE POSTURA DEL DOCTOR P. DANTE: DUEÑO ABSOLUTO DE ESTAS PÁGINAS, INQUISIDOR DE LA PALABRA Y VERDUGO DE LA PALABRERÍA.


Era del año la estación florida; fiel a mi costumbre, acudí a refugiarme de cantos pajariles, bonancible clima y ratitas presumidas a esas cárceles, donde la ingrata humanidad encierra la sabiduría. Eximios forenses analizamos, en mesas amplias y pulcras, los cadáveres exquisitos de generaciones pasadas; miríadas imponentes de Lázaros reviven al reclamo de nuestra atención, al cuidado de nuestra fe. Cementerio vivo, en el que la muerte resucita; alegoría silenciosa y ordenada del Paraíso, Alí Babá, Alicia en el País de las Maravillas, Lucrecia Borgia, Jorge Luis Borges... Ya no viven, más allí conviven; no existen, más aquí insisten en ser cercanos, entrañables, como estrellas que sueñan ser su reflejo en un estanque de aguas calladas y escondidas ¡Ay, jardines de tinta y papel, bibliotecas queridas! 1

Sin embargo, ¡oh fatalidad! salióme al paso uno de estos guardias jurados, prometidos, o como demonios se llamen; uniforme vestido de hombre, almirante de su bañera (como única flota el patito de goma), que sólo infunde respeto e inspira autoridad al hormiguero que estúpidamente pisotea. Espetóme este esbirro rastrero que era domingo ya avanzado, las dos de la tarde por más señas. Levantando la porra, mándome a la ídem, so pena de celebrar doloroso cónclave a lo largo de mi cuerpo.

Quédome admirado, confuso, estupefacto; ¡cómo si mi inteligencia tuviera festivos, la ansia de conocer llevase reloj y mi valentía estuviera de vacaciones! Más los que me conocen, reconocen la encarnación de la prudentia latina, el sentido de clase, mi profunda erudición. Recordé la amarga sentencia del Conde de Romanones, “Ladran, luego cabalgamos”, y decidí continuar al trote hacia otro lugar, no sin antes lanzarle una de mis afamadas miradas flameé –inmejorable antídoto contra la insolencia-, asegurándome la desdicha de aquel ganapán durante doce largas noches. Éste suele ser el tiempo transcurrido hasta que mis agraviados acostúmbranse a sobrevivir con tan terrible recuerdo, primera y peor de las pesadillas, que si bien no acaba con su gris existencia, termina con sus sueños, concluye sus deseos, aniquila el ánimo y suspende toda esperanza. “La clemencia, cobarde –pensé-, sólo la encontrarás tras el arrepentimiento.”

Tarareante y gozoso iba ya pues, tras colocar en su sitio a patán tan descerebrado, cuando surgió en mí necesidad de beber y gusto de comer, placeres que, realizados con orden y mesura, no sólo alivian el cuerpo, si no también entonan el espíritu; no está de más recordar aquí a Mesopotamia, cuna de la docena y creadora del almanaque, que reconocía al hígado como posada del alma en este mundo: por ello el vino tanto reconforta. También acude a mi memoria la sin tacha, preclara cultura griega, que situaba el ánima anidando en el estómago, oficina – Cervantes dixit -, donde se fragüa la salud de todo el cuerpo.

Dije beber, más no abrevar. Quería comer, no devorar. Pero en este siglo cambalache e infame, como ya nos advierte el tango... Todo es igual, nada es distinto. Los matices quedarónse a las puertas de mil novecientos, en los cenáculos de París, donde los bohêmes derrochaban ingenio y descaro. ¡Ah, Balzac!, ¡Oh, Stendhal! ¿Qué fue de los bon vivants?

1 El Dr. P. Dante es un gran admirador del Padre Mundina y sus atrevidas metáforas. (Nota del T.)

7 comentarios:

anilibis dijo...

Acabo de dar con este primer episodio y ya me he quedado a la espera del siguiente... ¡Pobre hombre! seguro que le esperan mil y una desgracias. Si es que no se puede ser tan caballero en esta sociedad actual.

Anónimo dijo...

Por fin te has virtualizado. El mismo texto en distinta edición es otro texto, que dijo alguien, o a lo mejor no lo dijo así, pero vamos, ya me entienden. Lo bueno de este formato es que los silencioso podemos decir cosas con la sutileza de un francotirador. Felicidades.

Un abrazo,
Fernando J.

Rafael dijo...

Tras trafalgaresca travesía te muestras, oh pedante, trastocando la letra impresa en digital transparencia.
Plus ultra del tris y del tras, asomada la transitoria ilusión al trasluz de la ilusión, se retrasaba la divina tragicomedia en hacer su traviesa reaparición.
Y aparecida ya, que no fantasmeada, muéstraste singular en tu trasegada belleza, cual solitario coloso que agita sus efímeras aspas ante de las malagueñas letras la desolada y traicionera estepa.
Buena ventura te trate, camarada, que trascienda espejismos y encantadores encantos de los malandrines encuentadores; no pase esta obra de largo, ni humilde llame tras traseras puertas, antes éntrese bien alta por la principal puerta del arte, que no siendo la más rica, sí es la más bella.
Hora es ya de que se detenga mi letra, harto sobrada de halagos y consejas y venga mi mano a la tuya en señal de en hora buena.

Javi dijo...

Ole, Pos yo ya sus he suscrito a mi chimpancé lector de bitácoras.

A escribir mucho "paquete" lea.

Suerte y un abrazo!

Yo Mismo... con mi mecanismo dijo...

Man enviao una migo una linea ena zú que dezía que tenia que pinchá para entrar en una imagen de un seño que está sentado y hay muchas letras debajo de este seño que esta sentado como ya habia dicho ante. Luego mepuse a leerlo y con layuda de un dicionario de castellano de 1520 (me refiero al año, no al precio) me empezé a meá de risa. Vi a vé si me lo manda más bezes para que me pueda rei otra vez más. GRacias a ese tipo tan simpatico que loa escrito y ademas hasta sa cordao de enviarmelo pa que lo lea yo mismo....

Gelbros J3 dijo...

CONFESIÓN y DULCE PENITENCIA

Conocía yo la existencia de este blog desde hace tiempo (pues existe desde hace mucho ídem un atajo que une la bitácora de la Srta. Anibilis con esta su casa), y aunque más de dos y tres veces entré furtivamente en él degustando párrafos salteados, prometiéndome que la siguiente visita sería larga y tendida, se da la paradoja de que hasta ahora no me había entregado con calma a la lectura de un capítulo completo: para más señas, el primero.

Tras la experiencia apuntada, puedo afirmar ya, alborozado, que no me equivocaba; merecía la pena degustar sin prisas la prosa y tono de D. P. Dante (siendo el monstruo florentino, dicho sea de paso, uno de mis mayores admirados literarios).

Así las cosas y las causas, humildemente expongo mi intención de, más pronto que tarde y con mayor diligencia que despiste, ir leyendo atentamente y comentando extemporáneamente cada uno de los capítulos de este viaje que se promete fabuloso.

PS: Veo que se trata de un texto iniciado al menos en el 2004. Vaya mi sincera enhorabuena, asimismo, al ilustrador, Vergara, cuyo trabajo deviene en perfecto complemento de la palabra escuchada mas no pronunciada.

PS2: La mejor videoconsola. No, que es amago de broma; enhorabuena por el ciberpremio recientemente concedido.

lady desidia dijo...

Enamorada estoy de su mirada flameé y deseando leer cómo continúa la gran aventura!